jueves, 29 de enero de 2026

Vacaciones y mascotas: ¿Los llevamos o los dejamos con alguien?

 


Con la llegada de las vacaciones, surge la pregunta inevitable: ¿nos acompaña o se queda? Aunque el deseo de todo tutor es compartir cada momento con su fiel compañero, la decisión correcta requiere una cuota de objetividad y una lectura profunda de la personalidad del animal.

Planificar un viaje suele ser un proceso de gran entusiasmo para los humanos, pero para los animales de compañía, puede significar una ruptura drástica de su zona de confort. “No todas las mascotas son iguales, por eso el tema de vacaciones y mascotas no es menor: mientras que algunos perros disfrutan de la aventura de nuevos paisajes y largos trayectos en auto, otros experimentan una ansiedad paralizante ante el simple hecho de ver una maleta. Aprender a discernir entre lo que nosotros queremos y lo que ellos necesitan es el primer paso para unas vacaciones exitosas para todos”, aclara el médico veterinario Mario Lombino.

La clave: una lectura objetiva 

La decisión de llevar a nuestra mascota debe nacer de una observación honesta. ¿Su perro o gato es sociable, se adapta rápido a entornos desconocidos y tolera bien el transporte? Si la respuesta es sí, el viaje puede ser una experiencia enriquecedora. Sin embargo, si el animal sufre mareos, miedos fóbicos a ruidos externos o es un gato (especie que, por naturaleza, es muy territorial y suele estresarse con el cambio de ambiente), forzarlo a viajar puede resultar en un debilitamiento de su sistema inmunológico debido al estrés.

Si deciden viajar: seguridad y confort en ruta

“Si tras el análisis decidimos que el destino es apto y el animal disfrutará, el traslado debe realizarse bajo normas estrictas de seguridad.

  1. Seguridad Vial: Jamás deben viajar sueltos. Es fundamental el uso de cinturones de seguridad especiales para mascotas, arneses de doble anclaje o transportadoras rígidas y ventiladas que vayan sujetas al asiento. Esto protege al animal y a los pasajeros ante frenadas bruscas.
  2. Hidratación y Paradas: Durante el viaje, el acceso al agua fresca debe ser constante. Se recomiendan paradas cada dos horas para que el perro pueda caminar, estirar sus extremidades y hacer sus necesidades en un entorno seguro y con correa.
  3. Ambiente Controlado: Evitar la música a volumen alto y mantener una temperatura fresca dentro del habitáculo. Nunca, bajo ninguna circunstancia, se debe dejar a un animal solo dentro de un vehículo estacionado, ni siquiera por pocos minutos”, detalló Lombino.

El acto de confiar: Guarderías y cuidadores

A veces, dejarlo en casa o en una institución especializada es el mayor acto de amor posible. Si el destino es muy caluroso, el hotel no es realmente amigable con las mascotas o el viaje es demasiado largo, una guardería (previamente visitada y aconsejada por algún veterinario amigo) o idealmente un cuidador (amigo, familiar) son las mejores opciones.

  • Cómo elegir una guardería: No basta con una búsqueda en internet. Es vital visitar las instalaciones personalmente, observar la higiene, el espacio de recreación y el trato de los cuidadores. Pedir referencias de otros clientes y verificar que cuenten con asistencia veterinaria de urgencia 24 horas es innegociable.
  • El factor humano: Si optamos por un cuidador, debe ser alguien con quien el animal ya se sienta cómodo. Realizar encuentros previos de adaptación es fundamental para que, al momento de nuestra partida, el animal no sienta un abandono, sino una transición natural.

La calma es el mejor destino

Ser dueños responsables implica ser realistas. Si nuestra mascota es senior, tiene alguna patología o simplemente es de temperamento nervioso, su lugar favorito probablemente sea su propia cama, rodeada de sus olores familiares y bajo el cuidado de alguien de confianza.

“Unas vacaciones soñadas son aquellas en las que nosotros descansamos sabiendo que ellos, dondequiera que estén, están tranquilos, seguros y libres de estrés. Al final del día, el reencuentro tras unos días de ausencia será mucho más feliz si ambos hemos respetado nuestras necesidades de bienestar”.

Regreso a la rutina: cuidados clave para perros y gatos al inicio del año

 

 

Con el inicio del año y el regreso a la rutina cotidiana, los animales de compañía —principalmente perros y gatos— pueden resentir los cambios acumulados durante las semanas previas. Variaciones en la alimentación, menor actividad física y modificaciones en su entorno son situaciones comunes que, si no se atienden, pueden repercutir en su salud.

En entrevista para UNAM Global, Fausto Reyes Delgado, director médico del Hospital Veterinario UNAM-Banfield, explicó que los cuidados posteriores a las vacaciones dependen de distintos escenarios, tanto para perros como para gatos, especialmente si ya vivían en casa o si llegaron recientemente al hogar.

Los perros

En el caso de los perros, el especialista distingue dos situaciones principales.

1. Perros que ya vivían en casa

Se recomienda llevarlos a consulta con el médico veterinario durante el primer o segundo mes del año para realizar una revisión general. Durante las vacaciones, explicó Reyes Delgado, es frecuente que los animales consuman alimentos no recomendados, reduzcan su actividad física y presenten cambios en su peso corporal.

En invierno, los cambios bruscos de temperatura pueden favorecer la aparición de enfermedades, principalmente respiratorias, sobre todo en animales con un estado de salud previo comprometido. “El frío no provoca directamente neumonía, pero sí puede predisponer a infecciones respiratorias en pacientes con defensas bajas o enfermedades previas”, aclaró.

2. Perros que llegan por primera vez al hogar

Cuando se trata de cachorros, es indispensable realizar una revisión médico-veterinaria inicial. Contar con información básica sobre su alimentación, hábitos de orina y defecación ayuda a establecer su estado general de salud.

También es fundamental revisar su carnet de vacunación y desparasitación para confirmar que el esquema esté completo o, en su caso, programar las aplicaciones pendientes. Otros aspectos clave que deben abordarse en la consulta son la nutrición, la educación, el entorno y la actividad física adecuada para su edad y condición.

“El adulto siempre es el responsable del animal. No es correcto adquirir un perro pensando que servirá para enseñar responsabilidad a los niños; esa responsabilidad debe asumirla quien toma la decisión de integrarlo a la familia”, subrayó el especialista.

En el caso de perros adultos adoptados, se recomienda una evaluación clínica completa, establecer un calendario sanitario y valorar su condición corporal. En algunos casos, el veterinario puede sugerir estudios de laboratorio, los cuales deben realizarse bajo indicación profesional y, de ser necesario, con ayuno previo.

“Un perro puede estar clínicamente asintomático y, aun así, presentar alteraciones que solo se detectan mediante estudios. No se trata de que enferme de repente, sino de que el problema ya estaba presente”, explicó Reyes Delgado.

Si el perro viajó con la familia a zonas cálidas o con presencia de parásitos transmitidos por garrapatas, el veterinario puede recomendar pruebas específicas, como la 4DX, de acuerdo con el riesgo epidemiológico. Lo ideal, añadió, es aplicar la desparasitación interna y externa antes de salir de viaje.

Los gatos

En los gatos también se identifican dos escenarios principales.

1. Gatos que ya viven en el hogar

Se recomienda una revisión veterinaria general para evaluar su estado físico y condición corporal. Después de las fiestas, algunos gatos pueden aumentar de peso debido a una mayor ingesta calórica y menor actividad.

“En gatos de edad avanzada, el sobrepeso puede afectar las articulaciones y favorecer problemas como la osteoartritis, por lo que es importante vigilar su peso y ajustar la dieta”, señaló el especialista.

2. Gatos que llegan por primera vez

Cuando un nuevo gato llega al hogar —ya sea cachorro, adulto, adoptado o rescatado— no debe integrarse de inmediato con otros gatos que ya viven en casa. Es recomendable mantener una cuarentena preventiva y acudir al veterinario para una evaluación clínica y, si es necesario, realizar pruebas que descarten enfermedades infecciosas.

Una vez confirmada su salud, se puede iniciar el proceso de integración. Debido a su carácter territorial, este debe hacerse de forma gradual. “Introducir un cachorro a un gato adulto suele ser más sencillo; cuando ambos son adultos, el proceso requiere más tiempo y cuidado”, explicó Reyes Delgado.

La recomendación es avanzar por etapas: primero permitir que se escuchen y se huelan desde espacios separados; después, que se vean bajo supervisión; y finalmente, permitir el contacto directo cuando exista mayor tolerancia y familiaridad.

Un cuidado integral

El regreso a la rutina después de las vacaciones es una oportunidad para evaluar la salud de los animales de compañía y reforzar hábitos adecuados. La atención veterinaria preventiva, una alimentación equilibrada, actividad física regular y un entorno estable son fundamentales para garantizar su bienestar a largo plazo.

Tenencia responsable de mascotas: cuidarlas también es cuidarnos

 


  • En Salud
  • 29/01/2026 15:04:26

La tenencia responsable de mascotas es un compromiso cotidiano que implica amor, respeto y cuidado. Nuestros perros y gatos forman parte de la familia, y garantizar su bienestar también contribuye a una convivencia saludable en la comunidad

Es fundamental brindarles buen trato, alimentación adecuada, agua fresca, veterinaria y un entorno seguro. Las mascotas no deben estar sueltas en la vía pública: además de correr riesgo de accidentes o lastimarse, pueden asustarse, morder o generar situaciones de peligro para otras personas y animales.

Otro aspecto clave es la responsabilidad en los espacios públicos. Levantar los desechos de nuestras mascotas es una acción simple pero indispensable para mantener limpias las calles, plazas y veredas, y para cuidar la salud de todos.

Durante los días de altas temperaturas, los cuidados deben reforzarse. Es importante:

- Asegurar siempre agua fresca y sombra.

- Evitar paseos en horarios de mucho calor.

- No dejarlos atados o encerrados en lugares sin ventilación.

- Nunca dejarlos dentro de vehículos.

Prestar atención a signos de golpe de calor, como jadeo excesivo, decaimiento o dificultad para moverse.

Además, es importante promover la adopción responsable. No compres mascotas, en nuestra ciudad y en todo el país existen numerosas organizaciones y protectoras que trabajan todos los días rescatando animales que necesitan un hogar. Adoptar es un acto de amor y compromiso. También podés sumarte colaborando con estas organizaciones como hogar de tránsito, brindando cuidado y contención temporal mientras se les busca una familia.

Cuidar a nuestras mascotas es una responsabilidad compartida. Con pequeñas acciones diarias, promovemos su bienestar, una convivencia más respetuosa y segura para toda la comunidad